
Te llevo anclado,
a mis besos en intima confidencia,
penumbra indiscreta en las siluetas,
pasiòn que vivifica y mata,
zumo de rubores que embriaga
Te llevo aparcado,
en el pretexto de mis ansìas,
como infinito fulgor que doblega,
èxtasis acorralado entre las pieles,
en lo que se pronuncia irrenunciable
Te llevo en lo hondo,
de la entrega de un implacable gozo,
invernadero de punzantes llamaradas,
reveladas en las humedades de los vientres,
como òpalo y jade engarzados en una pieza
Te llevo donde renace,
la sangre caliente del desborde,
fèrvido dulzor que empalaga la carne,
en la gloria de tu inmaculada desnudez,
en el càliz donde los fragores sucumben
Te llevo tatuado,
en el ritual de mis pecados calcinados,
donde escala la metafìsica emociòn amatoria,
donde se ajusta mi cintura a tus caderas,
donde estalla tu fulgurante pirotecnia
Te llevo apretado,
a mis circunscritos espasmos,
en la lumbrera del vèrtigo apasionado,
donde no acabas en mi ni yo en ti,
donde comulgan nuestros valles en mixtura
Paloma G.Castellanos,Autora



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